Suprema Corte de Justicia de Mendoza: delimitación del carácter abusivo de una clausula contractual.

A principios del mes de agosto del corriente el tribunal superior de la provincia trató la cuestión de la inaplicabilidad de una clausula contractual en el marco del plan procrear en autos: MATAR ARTURO SIMON C/ BANCO HIPOTECARIO S.A. P/ ORDINARIO P/ RECURSO EXTRAORDINARIO PROVINCIAL, causa N° 13-04175198-8/1(010303-53952). La actora, sustancio la acción al entender un abuso contractual por parte de la entidad bancaria al decretar la caducidad de plazos para el pago del crédito que le fuera otorgado y como resultado tornando exigible la totalidad de la suma adeudada, entendiendo que la misma lo colocaba en una posición de vulnerabilidad frente a la entidad en colisión con el principio de protección al consumidor el cual aboga por la interpretación más favorable para el consumidor.

La actora había solicitado un crédito de los denominados Procrear. Una vez avanzada la obra, se efectuaron modificaciones que excedían los limites estipulados por la parte actora en los planos presentados frente a la entidad al momento de aplicar para el otorgamiento del crédito, configurando incumplimiento contractual.

En sus consideraciones el tribunal manifestó en relación al contrato celebrado entre las partes: «… No está discutido que las partes aquí contendientes se vincularon a través de un contrato celebrado por adhesión a cláusulas generales predispuestas, ni el carácter consumeril de la relación jurídica (CASIELLO, Juan José, «El derecho del consumidor y los contratos bancarios», LL, 1999-B, 269; STIGLITZ, Rubén S., «Defensa del consumidor. Los servicios bancarios y financieros», LL 1998-C, 1035; VÁZQUEZ FERREYRA, Roberto y ROMERA, Oscar, «La ley de Defensa del Consumidor en los contratos bancarios a la luz de un valioso precedente jurisprudencial», LL 1996-C, 1004) Estos supuestos son “los que legitiman un severo control jurisdiccional de las cláusulas predispuestas, en protección de aquél que se halla en la contratación en una posición desfavorable, a fin de morigerar o descartar su aplicación —según fuera el caso— cuando las mismas conducen a un resultado antifuncional (…), haciendo así efectiva una de las denominadas ‘nuevas garantías’, establecidas por nuestra Constitución Nacional en el capítulo segundo de su primera parte (art. 42) (voto del Dr. Galdós, Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Azul, sala II, 12/11/2020, “Acuña, Nancy Ines c. Volkswagen SA de ahorro para fines determinados s/ Daños y perj. incump. contractual (Exc. Estado)”, La Ley Online)...» Sin embargo aclara: «… Sin perjuicio de ello, cabe aclarar que el hecho de la predisposición de las cláusulas por uno de los contratantes no implica como correlato inevitable que la parte fuerte de la relación negocial se esté aprovechando de su contraparte. (Sáenz, Luis R. J., comentario al art. 37 en Ley de Defensa del Consumidor, comentada y anotada, Picasso, Sebastián, Vázquez Ferreyra, Roberto A. (Dir.), T. I, La Ley, Bs. As., 2009, p. 442)...»

Para valorar la naturaleza abusiva de la relación contractual expresa: «… En el plano normativo, el art. 37 de la Ley 24.240 establece que «Sin perjuicio de la validez del contrato, se tendrán por no convenidas: a) Las cláusulas que desnaturalicen las obligaciones o limiten la responsabilidad por daños; b) Las cláusulas que importen renuncia o restricción de los derechos del consumidor o amplíen los derechos de la otra parte; c) Las cláusulas que contengan cualquier precepto que imponga la inversión de la carga de la prueba en perjuicio del consumidor»…«, en igual sentido menciona los criterios establecidos en el nuevo Código Civil en su art. 988 : En los contratos previstos en esta sección, se deben tener por no escritas: a) las cláusulas que desnaturalizan las obligaciones del predisponente; b) las que importan renuncia o restricción a los derechos del adherente, o amplían derechos del predisponente que resultan de normas supletorias; c) las que por su contenido, redacción o presentación, no son razonablemente previsibles.

la naturaleza abusiva de la cláusula radica en «… habiendo sido o no negociada individualmente, tiene por objeto o por efecto provocar un desequilibrio significativo (el subrayado es nuestro) entre los derechos y las obligaciones de las partes, en perjuicio del consumidor...» El desequilibrio al que se alude debe medirse en relación a su incidencia sobre el principio de onerosidad o de máxima reciprocidad de intereses («… El principio de onerosidad se traduce en términos de comparación entre provecho y sacrificio, al punto que, desde la génesis del contrato, las partes confían legítima y recíprocamente en el cumplimiento de las obligaciones asumidas según un criterio de equivalencia y reciprocidad. Es precisamente la desventaja exagerada lo que desnaturaliza la relación de equivalencia en perjuicio del consumidor, pues presupone inexistencia de contrapartida o de fundamento suficiente que justifique el desequilibrio en que desemboca. (STIGLITZ, JA 2005-II, p. 1405)…»)

Aplicados los criterios expresados al sub lite cuya cláusula en discusión reza: “La mora en el cumplimiento de cualquiera de las obligaciones asumidas por el Deudor bajo el Préstamo, en especial la falta de pago en término de las cuotas o el acaecimiento de cualquiera de los supuestos enumerados en la cláusula anterior, permitirá al Banco declarar la caducidad de todos los plazos y, en consecuencia, a exigir la inmediata e íntegra devolución y reembolso del capital adeudado, y la aplicación de los intereses compensatorios y punitorios hasta la total devolución del capital adeudado con más las costas y costos que se originen como consecuencia del procedimiento de ejecución del pagaré.” El tribunal entendió: «… no luce arbitrario ni normativamente incorrecto descartar el carácter abusivo de la cláusula transcripta, en tanto analizada en el contexto del contrato celebrado, no denota una desnaturalización de las obligaciones derivadas del negocio -consagrando compromisos que coloquen al consumidor en peor situación que la prevista en las normas supletorias- ni una injustificada restricción de sus derechos, contrariando los contemplados por el ordenamiento legal…» por entender que «… la posibilidad del consumidor de acceder al crédito especial -con determinadas tasas de interés, plazo y cantidad de cuotas para devolverlo, periodicidad, etc.- estuvo dada, entre otras condiciones, por ajustar su proyecto de vivienda a la superficie máxima de construcción permitida, de la cual se apartó luego injustificadamenteEn definitiva, de conformidad con los parámetros señalados por la doctrina y jurisprudencia citada, no es arbitrario ni normativamente incorrecto negar carácter abusivo a la cláusula que habilita en este supuesto a declarar operada la caducidad de los plazos, autorizando al acreedor a exigir el total del saldo adeudado. Ello, en tanto no se observa una violación a los principios generales, no desnaturaliza obligaciones que surjan del régimen supletorio ni excede pautas razonables del mercado…»

Ver fallo